Los seres humanos somos distintos unos de otros, nadie es igual a nadie, ni siquiera casos genéticos como los gemelos, trillizos o cuates. Físicamente podemos parecernos mucho a una persona, pero... ¿Intelectualmente?
Es posible que tengas intereses en común con algunas personas, pero jamás van a pensar exactamente de la misma manera y, aunque no lo creas, va a existir un tema en el que ambos opinen contrariamente.
Nuestra personalidad tiene cualidades únicas, que muchas veces escondemos por temor al "qué dirán".
SÓLO LAS MENTES DISTINTAS SE ATREVEN A HACER LA DIFERENCIA...

jueves, 6 de marzo de 2008

La Intolerancia Hacia Los Demás...*

Vivimos en un mundo lleno de intolerancia. Un lugar poco sano, que no respeta la vida misma. Un sitio donde cualquiera de sus habitantes te puede llegar a herir con decir unas cuantas palabras, las cuales no tienen sentido alguno por sí solas, pero que curiosamente al juntarlas tienen la capacidad de perforar profundamente tu ser.

Es insoportable cómo cualquiera se siente con el derecho de criticar y como este factor se ha vuelto parte de la vida cotidiana en la mayoría de las personas. Te “recortan” por lo que eres y por lo que no eres, por lo que te gusta y por lo que no te gusta, por lo que aspiras y por lo que no aspiras, por lo que sueñas y por lo que no sueñas, por lo que ves y por lo que no ves, por lo que comes y por lo que no comes... esto se ha convertido en un círculo vicioso que carcome el interior que aquéllos que lo llevan a cabo y de aquéllos que sólo son víctimas.

A veces me pregunto cómo eran los “criticones” antes de conocer ese verbo, si conocen el término “crítica constructiva” o con qué fin realizan esta acción que- a mi parecer- es una de las más viles y crueles si no se realiza con el único propósito de ofrecer retroalimentación (¿sabrán lo que esto significa?).

Quisiera saber qué motiva a alguien a romper los sueños de otras personas con su crítica cuando a veces ellos mismos no saben mucho del tema en cuestión. Cómo es posible que tengan el corazón tan frío para poder decirte con toda la tranquilidad del mundo que “no tienes talento”, “no es lo tuyo”, “nunca lo lograrás”. ¡Cómo, me pregunto, si ellos jamás lo han hecho! ¡Cómo, si ellos no tienen siquiera el valor de intentarlo! ¡Cómo, si ellos jamás han tratado!
Muchas veces pienso que se trata de cobardes. Gente sin valor, que quiso realizar algo, que no lo logró y que, frustrada, trata de quitarle las esperanzas a los demás porque “Si yo no pude, ¿por qué ellos han de poder?”. Ése es un panorama común en la actualidad y es una situación que viven diariamente muchos jóvenes e incluso adultos a quienes se les etiqueta de “tontos” por perseguir un sueño.

¿Saben qué pienso yo de esas personas? Que no valen la pena, porque alguien con un sueño sólido es alguien a quién nadie podrá detener. Ellos son dueños de una fortaleza inquebrantable, de una perseverancia increíble y de una grandeza de espíritu tal, que el comentario de otra persona no los hará cambiar de parecer. Ellos son las personas en las que debemos fijarnos, pues son quienes lograrán una diferencia en el mundo y nos mirarán desde los altos puestos que consiguieron a base de esfuerzo, constancia y dedicación con una sonrisa de franqueza a quienes los apoyamos y con una de superioridad a quienes los criticaron.

Y esto es, simple y sencillamente, una verdad que muchas personas no son capaces de aceptar.

viernes, 15 de febrero de 2008

Cambio de Vida: Introducción

¿Qué son los ojos? Naturalmente, son órganos que nos permiten apreciar lo que nos rodea. Y no es que no podamos con los sentidos restantes pero, ¿qué sería de nosotros sin la vista?, ¿en qué sentidos y de qué enorme manera se nos dificultaría la vida? Por alguna razón, las personas ciegas siempre lamentan haber perdido la visión mucho más de lo que un paralítico extraña sus piernas ahora inmóviles o lo que un sordo el poder escuchar.

Para nosotros, afortunados que poseemos nuestros sentidos, los ojos significan muchas cosas; por ejemplo, en algo tan sencillo como en hacerte amigo de alguien e incluso el hecho de enamorarse: la mayoría de las personas lo primero que le ven a los demás son los ojos, puesto que se piensa que son un “espejo del alma”. ¿Qué es capaz de expresar una mirada para convencernos?, ¿cómo es posible que logre encantar, asombrar o atraer?

Probablemente nunca lo sabremos, pero esto es únicamente un pequeño prólogo escrito especialmente para una historia que quiero contar y que habla, precisamente, sobre cómo una mirada puede cambiar todo. Y cuando digo todo, me refiero a eso precisamente: a TODO.